Toda la familia de mi mamá y la que le sobrevive a mi papá, viven en el estado de Aguascalientes, mi mamá mi hermanos y yo vivimos en el estado de San Luis Potosí. Por motivos lógicos, nosotros recorremos esa carretera varias veces al mes con el propósito de visitar nuestra gente en el otro estado mencionado arriba.
De San Luis a Aguascalientes se hace un tiempo de 2 horas con 30 minutos, hay un pueblo a mitad del camino llamado Ojuelos, que pertenece al estado de Jalisco. Pues bien para llegar al estado de Aguascalientes tenemos que atravesar la carretera que pertenece a Jalisco y colinda con SLP y Ags.
Hay una parte de esta carretera, donde hay algunas curvas un poco cerradas, son dos curvas y las dos forman la apariencia de una letra “m” minúscula. Se dice que en este lugar se aparece una mujer pidiendo “ride” (haciendo auto-stop) a los automovilistas, si alguno de ellos se detiene, ella sube en el asiento del copiloto o en el trasero , pero esta mujer no menciona ninguna palabra, solo va ahí sentada, de pronto al voltear a ver a la mujer, resulta que ya no está y es ahí donde muchas personas han tenido accidentes terribles, al perder el control sobre los coches.
Hay quienes se detienen a socorrer a esta mujer, incluso chóferes de autobuses foráneos aseguran haberla recogido en esa parte y luego al ir a cobrarle el pasaje ya no la encuentran por ningún lado. Hay otros más que no se arriesgan al estar levantando gente en la carretera por miedo supongo a los asaltos y se siguen de largo sin darle importancia a esa mujer, pero de pronto al haber avanzado unos metros, sienten un frío que les recorre el cuerpo y al mirar por el espejo retrovisor, ven incrédulos que la mujer que habían visto a un lado de la carretera va ahí, con ellos, sentada en el asiento trasero del coche .
A pesar de que mi familia y yo hemos recorrido ese lugar muchas veces, nunca hemos visto a esa mujer en la famosa “m”, quién sabe, quizá no seamos nosotros las personas adecuadas que podamos ayudarle a llegar a su destino.
Ady ( San Luis Potosí, México)
P.D. Esta mujer sólo aparece en la carretera pasadas ya las 7 de la noche, quizá a esa hora ella murió en algún accidente en ese mismo lugar y lo que ella esté buscando no sea asustar a las personas, ni causarles daño, sino tal vez lo único que quiera hacer sea terminar su viaje que hace muchos años dejó inconcluso.
La chica que hace auto-stop
Esta historia pasó en el Norte de México, de donde orgullosamente provengo yo; aquí las costumbres folklóricas son muy distintas a las del sur, o las del centro del país.
Una de ellas son los corridos, que son temas inspirados en hechos reales como: acciones heroicas, criminales, enfrentamientos, tragedias, siendo tan variados los temas que incluso hay hasta relatos de ultratumba.
Uno de ellos, que creo es el más popular, versa de un trailero (Chófer de camiones de caja grande), que salía de mi estado (Nuevo Leon) hacia Coahuila en el estado vecino; para llegar a éste hay que atravesar una zona montañosa que por lo general se ve rodeada de neblina y humedad ; al cruzar la franja divisoria de los dos estados, vienen curvas muy peligrosas , donde incluso personas conocidas por mí han sufrido accidentes fatídicos.
El camionero ve a una joven y decide orillarse para ofrecerle llevarla a un lugar cercano, a lo cual ella accedió. Una vez hecha un poco de confianza él le pregunta su destino y le dijo que iba a ver a sus padres que ya esperaban su llegada en una ranchería cercana.
Al adentrarse en la zona más peligrosa de las curvas ella le dijo que tuviera precaución en el camino , a lo cual él reaccionó; una especie de romance surgió entre ellos conforme avanzaban en el camino, al llegar a su destino ella le dijo que cuando dejara la carga que debía entregar pasara por ella a aquel lugar.
Pasaron los días cuando él retornaba, arrivó al rancho para recoger a la dama , a un señor de avanzada edad le preguntó por la mujer, a lo cual el anciano triste respondió diciendo que era su hija y que cada año se aparecía intentando llegar a su casa, ya hacía tiempo que en aquellas curvas ella había muerto.
Cita con un fantasma
Trata de un chico (pongámosle SERGIO) que está de marcha en la discoteca con sus amigos. En medio de todo el alboroto ve a una chica espectacular: cabellos rubios y largos, aspecto agradable (como de ser la mejor persona del mundo) y una especie de encanto al que era imposible resistirse.
Al sentirse tan atraído y después de pensarlo un buen rato decide hablar con ella. A los pocos minutos están hablando como si se conocieran de toda la vida. Pero lo que más le sorprende, es que cada minuto que pasa se siente aún más atraído. Cuando llega la hora de irse se ofrece a acompañarla a su casa, y ella no dice nada, sólo sonríe, y sonríe…
Por el camino ella tiene frío, y SERGIO no puede negarse a prestarle su chaqueta.
Cuando llegan al portal de casa de la chica (pongámosle de nombre MÓNICA), no puede aguantar más y le da el beso más tierno y sincero que se pueda imaginar. Después de esto le propone quedar para el día siguiente, y “MÓNICA” le dice que lo siente, pero que no podrá ser. Él intenta buscar mil y una explicaciones, pero ninguna le da. Lo único que dice es que ya se pondrá en contacto con él y que pase lo que pase nunca le olvidará.
Al día siguiente SERGIO va a su casa, pues le había dejado su chaqueta y quería recuperarla, aunque lo que más bien quería era un motivo para volver a ver a la chica de quien se había enamorado.
Al llamar a la puerta, le abre una mujer mayor. Y pregunta:
- ¿Está MÓNICA?
- ¿Quién dices? -le responde.
- Sí, que si está MÓNICA. Verá: es que soy un amigo suyo y ayer le presté mi chaqueta, y venía a que me la devolviera.
- Perdona chico, pero creo que estás equivocado. La única persona más cercana que conozco que se llame MÓNICA es mi nieta, pero falleció hace 2 años en un accidente de tráfico.-le dice la mujer.
SERGIO no puede creer lo que ha escuchado, e intenta aclarar el tema:
- Señora, eso es imposible; porque ayer mismo, como ya le he dicho antes, yo estuve con su nieta y le presté mi chaqueta.
La mujer, ya desesperada, le enseña una foto de MÓNICA y le dice:
- ¿Es ésta la chica de ayer?
- Sí, es ella! -dice SERGIO asombrado.
- Pues si aún no estas convencido, ves al cementerio y encontrarás la lápida y tumba de mi querida nieta.
SERGIO, seguro de que todo se trata de una broma pesada le hace caso y coge el camino hacia el cementerio. Y cuando llega no puede creer lo que ven sus ojos: la lápida de MÓNICA… y encima…SU CHAQUETA!